El pasado sábado 29 de noviembre
volvimos a organizar una de nuestras genuinas y animadas fiestas
en el discopub 'Naútico' en la que los más
de 100 asistentes que desafiamos el frío y la lluvia
pudimos disfrutar de una gran noche de baile. El tiempo esta
vez no acompañó y sin duda eso desanimó a
unos cuantos de ir... pero a cambio los presentes dispusimos de mucho
más espacio en la pista. ¡Una cosa por otra!
Las fotos que muestran
UN DEDO al pasarles el puntero por encima pueden ampliarse.
Haz CLIC sobre ellas y se abrirán en una nueva ventana.
Es posible que estas primeras imágenes
de la velada den la impresión en el pub solo estaba yo
o era el único que bailaba. Pues... ambas cosas. En los
minutos iniciales de la fiesta los únicos presentes en
el Naútico éramos Aly, Emma y yo, así que aprovechamos
para marcarnos unas cuantas piezas con toda la pista para nosotros
en previsión de que se petara más adelante. Al final no
llegó la sangre al río, el mal tiempo hizo que
la asistencia a la fiesta fuera menos masiva que el año
pasado y no hubo agobios de espacio en ningún momento
de la noche.
Lógicamente, a los pocos minutos
de poner en marcha la música ya empezó a llegar gente
y se acabó el chollo de tener todo el sitio para mí. Como
comenté antes, aunque no llegamos a la masificación de
la última, la fiesta estuvo más que animada y todos
los presentes disfrutamos del estupendo ambiente de baile habitual
en los eventos BAILAFACIL durante las casi 4 horas que estuve
a cargo de la cabina.
Como podéis ver en las fotos,
mientras fuera caían chuzos de punta y se iban empañando
los cristales, dentro todo era calor, movimiento y buen rollo. Lo
único reseñable de la noche, aparte de eso, fueron ciertos
problemas con los bafles del Naútico que deslucieron bastante
el sonido de algunas canciones. Pido disculpas por ello, aunque
naturalmente no fue culpa mía, que me limito a usar el
equipo que me dejan.
Y poco más que añadir,
amigos. Como de costumbre, la selección musical fue variada
y de calidad, sonando a lo largo de la noche ritmos de todo tipo:
salsa, merengue, vals, cumbia, bachata, tango, pasodoble, rock&roll,
chachachá, rumba, bolero, kizomba y alguno más que me
dejo en el tintero. En total pinché 74 canciones, que
son unas cuantas, y creo que en general gustaron casi todas,
más allá de los mencionados problemas con los altavoces
que no impidieron en ningún caso que la pista estuviera a tope
hasta las 2 y pico de la madrugada.
La fiesta acabó como había
empezado, con mucho espacio libre en la última media
hora, lo que aprovechamos los recalcitrantes que no perdemos pieza
para volver a movernos con libertad sin tener que andar controlando
la posición de los demás bailarines por el retrovisor.
En resumen: una velada memorable, con mucho baile y enorme animación.
Gracias a todos los asistentes por contribuir a ello. Como siempre,
despedimos el reportaje con un pequeño vídeo-clip
con algunos de los mejores momentos de la noche. ¡Hasta
la próxima!