Nuestra decimo segunda espicha-baile
contó con 164 comensales que disfrutaron de un correcto
menú y casi 3 horas de baile por el razonable precio
de 30 euros. El evento se celebró en Casa Oliva
el sábado 28 de febrero entre las 21:30 horas y las 3
de la mañana, el horario habitual de todas las cenas que organizamos.
Permitidme que pase de puntillas por la parte gastronómica
de la velada responsabilidad exclusiva del restaurante,
obviamente, que estuvo a punto de arruinarnos la fiesta
con una larga serie de retrasos e imprevisiones que hicieron
que no pudiéramos empezar a bailar hasta las 12 y pico
de la noche, más de 30 minutos después de la hora prevista.
Las fotos que muestran
UN DEDO al pasarles el puntero por encima pueden ampliarse.
Haz CLIC sobre ellas y se abrirán en una nueva ventana.
Afortunadamente, una vez puesta en marcha
la música todo fue como la seda lógico, porque
de esa parte nos ocupamos nosotros y pudimos disfrutar
de varias horas de animado bailoteo que nos compensaron de los
fallos durante la cena. Como siempre, sonaron merengues, cumbias,
valses, pasodobles, bachatas, kizombas, boleros, salsas, chachachás,
rocks, etc. Y como podéis ver en las imágenes, la pista
estuvo a rebosar desde el minuto 1 hasta que cerramos el chiringuito
a las 3 de la madrugada. Sopesamos alargar el baile la media
hora perdida durante la cena, pero al final decidimos no hacerlo
porque a los únicos a los que íbamos a fastidiar era a
los pobres camareros encargados de recoger, que no tenían ninguna
culpa de que los encargados del local no hubieran previsto adecuadamente
las cosas.
Aunque la parte bailonga de la noche
se nos quedó un poco corta ¡3 horas de baile pasan
volando!, no cabe duda de que fue un éxito y
todos los presentes se lo pasaron en grande. Poco puedo añadir
a lo que muestran sobradamente las fotos, que hablan mejor que
yo. Así que, si no os importa, me voy a ahorrar un montón
de palabras inútiles y por este reportaje voy a tirar más
de imágenes que de palique.
Hacia la 1 y media de la mañana
hicimos la habitual coreografía en grupo de todos los
eventos BAILAFACIL, que en esta ocasión fue el archiconocido
tema de Coyote Dax. Nos salió bordado, como no
podía ser de otra forma. ¡Para eso lo ensayamos
las semanas previas en todos los cursillos! Una vez liquidado el momento
coreo, del que podéis ver varias imágenes bajo
estas líneas, seguimos pinchando música variada
y bailando cada uno por nuestra cuenta la hora y pico larga que
todavía nos quedaba por delante.
La música terminó puntualmente
a las 3 de la madrugada, porque nosotros somos profesionales serios
que cumplen sus compromisos y respetan los acuerdos
a los que llegan. No como la Discoteca Lagartija, por ejemplo.
En general, prefiero no despachar en público este tipo de temas
pero es que... menudo 2026 que llevamos con los eventos en sitios
nuevos: primero la suspensión de la fiesta de enero
y ahora los fallos considerables en esta espicha, aunque lográramos
salvar la parte del baile. La cena fin de curso será en
un local conocido y fiable, podéis estar seguros de ello.
Dejando aparte eso, mil gracias a todos por vuestra contribución
al éxito de la velada. Despedimos el reportaje, como es
habitual, con un pequeño vídeoclip que recopila
algunos de los mejores momentos de la noche. ¡Seguimos
bailando!